lunes, 21 de septiembre de 2009

MAR INFINITO…

MAR INFINITO, el día que aprendí a vivir en ti comprendí que mi vida no sería más agua estancada.
Llenaste mi vida de alegrías y ganas de vivir, y es que yo creía que ya no habría más mares que nadar, más océanos que atravesar.


En mi andar a tu lado fui absorbida por una Gran Ballena: gris, blanca y buena; en su interior habité por varios años, dentro de ella encontré todo: luz, agua, oxigeno, comida, un suave abrigo y todo lo necesario para vivir… al menos durante ese tiempo sentí que nada me hacía falta.

° Si tenía Frio, acudía presurosa al encuentro del calor que de su cuerpo emanaba.
° Si tenía Hambre, bastaba con pedirle los manjares que del exterior ella tomaba.
°
Si Sueño tenía, me acurrucaba y me arrullaba con su suave y rítmico vaivén.
° Si Triste me sentía, sabia consolarme con los soplidos y extraños ruidos cuál Cantos de Sirena.

Dentro de ella nada me hacía falta, era completa, era plena, era feliz.

Pero un día el Señor Destino vino a mi encuentro y me dijo:

“Mi Niña, tendrás que salir de tu hogar, ésta vida que tienes aquí dentro no es eterna, no es absoluta, no puedes vivir por siempre aislada del mundo y aunque este lugar te parezca perfecto, no lo es; no eres Ermitaña, eres una Linda Criatura de la Tierra.

-Sal, vive, conoce, aprende y disfruta.

-Sin duda, al salir a veces te caerás, porque durante muchos años dejaste de caminar y perdiste esa capacidad, te entumiste. Pero seguro tu orgullo y tu tenacidad te levantaran cuantas veces fueran necesarias.

-Sal y verás que afuera encontrarás una luz radiante, al principio quizá te resulte cegadora, pero cuando te acostumbres verás que los colores serán más bellos, perfectos, no como los tonos grises y obscuros que hay aquí.

-Incluso los manjares que pruebas aquí, te parecerán comida de enfermos, prueba y verás”

Y así, al despertar de un nuevo día decido salir para comprobar las sabias palabras del Señor Destino.

Volteo y le digo a mi frágil y noble Ballena: gracias amor de mi vida, pedazo de tierra que me diste lo mejor de ti. Parte a océanos lejanos y siéntete libre y orgullosa por todas las semillas que dejaste sembradas en mí. Siéntete satisfecha porque gracias a ti y en ti pude saciarme de aquello de lo que más me hacía falta: paz, humildad, amor, paciencia, comprensión, fe.

Gracias Mar infinito porque me regalaste a mi Amiga Ballena y al Señor Destino, sé que a partir de ahora me acompañarás siempre.

Hoy inicia un nuevo Día, el Principio del

Gran Día de mi VIDA

:-)

FIN

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